¿Obesidad de la pobreza?

Me estreno hoy en alimmenta hablándoos de un tema que me toca muy de cerca. Un tema que he estado viviendo durante unos meses y que ahora siguen viviendo algunas de mis amigas.  ¿Habéis oído hablar de la obesidad de la pobreza?

Primero, para situarnos, la obesidad de la pobreza podría definirse como la obesidad causada por una deficiencia en la calidad de la dieta. Cuando nos ceñimos a comprar lo más barato y a comérnoslo a diario, creándonos así unos hábitos completamente equivocados para nuestra salud. Pues eso pasa, en España y fuera de ella.

Todos somos conscientes de la dura crisis que atraviesa España en estos momentos, muy lejos del «España va bien» de Aznar allá por el año 1997. España no va bien y la crisis se nota a diario, y ¿qué hay más diario que la alimentación? ¿Acaso no comemos todos los días y varias veces? ¿Qué pasa cuando las frutas y verduras están por las nubes? ¿Cuándo la carne y el pescado alcanzan precios desorbitados? ¿Cuándo queremos salir a comer fuera y nuestros precarios bolsillos solo tienen para una triste hamburguesa o kebab?

Pues pasa que engordamos, con suerte solo unos kilos de más, con ya no tanta suerte que acabamos con sobrepeso, con obesidad y las enfermedades asociadas a esta. Pasa que no estamos alimentándonos bien, que nuestros niños no es que estén hermosos (frase muy típica de la abuela), que están desnutridos, que bastante difícil es ya para los padres enseñar a comer a sus hijos para que encima tengan que recortar por los precios de la comida.

Y a los adultos como mis amigas y yo misma, viviendo en otros países de Au pair, algunas de nosotras alimentándonos a base de salchichas, de arroz con mortadela o de patata rellena, hemos engordado unos kilos de más y nuestras analíticas no están tan correctas como al principio. Cuando algunas de ellas se han independizado y han ido a la compra, no ha sido cosa fácil, mucha imaginación y una cesta escasa, tanto en calidad como cantidad.

Por todo esto, me gustaría dar una serie de consejos, tanto para las que están fuera como para los que están aquí, que lo que entra por la boca sí que contamina al hombre y debemos elegir qué es lo mejor para nuestra salud y la de nuestros hijos.

Frutas y verduras de temporada

Elegir las frutas y verduras de temporada nos ahorrará dinero, además que disfrutaremos de las propiedades de éstas en todo su esplendor.

El puchero de la abuela

Aprender a cocinar nos ahorrará muchos dolores de cabeza. Los pucheros, guisos y demás, cocinar con legumbres y verduras, nos ayudará  a estar bien alimentados, con recetas sanas y de toda la vida. Si hacemos una gran cantidad, siempre podemos congelarla para otro día. Nos saldrá más barato que comprar alimentos precocinados, y de seguro, sabe mejor.

Leer y entender el etiquetado de los alimentos

Tener unas nociones básicas sobre el etiquetado de los alimentos, saber qué contienen, como por ejemplo, la cantidad de sal o azúcar, nos puede evitar muchos problemas, ya que generalmente, los alimentos tan baratos suelen estar bastante procesados y llevar un alto contenido en sodio.

Planificar la comida de la semana

Ir al supermercado con una idea de lo que vamos a necesitar para cada semana, planificar nuestra alimentación, nos ahorrará tiempo y dinero. Tiempo porque llevaremos una lista de la compra hecha e iremos a por lo que hemos apuntado, y dinero, porque no compraremos sin ton ni son alimentos que no necesitamos.

Estos son solo algunos de las ideas para mejorar nuestra alimentación en tiempos como los que corren actualmente. Espero que os sean de utilidad y que compartáis vuestras vivencias tanto en el extranjero como en España. Mejorar la alimentación está siempre a nuestro alcance.

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