La importancia del pescado azul

El pescado es uno de los alimentos más nutritivos, exquisitos y sanos de cuantos nos ofrece la naturaleza.

Los pescados que tienen un mayor contenido en grasa, se denominan popularmente azules. Desde el punto de vista nutritivo los pescados se clasifican según su contenido en grasa y se dividen en pescados magros, semigrasos y grasos. Los pescados Azules o Grasos pueden llegar a alcanzar hasta un 10% de contenido graso, pudiendo variar según las especies.

Pertenecen a este grupo la sardina, el boquerón, la caballa, la palometa, el chicharro, el atún, el bonito del norte, el arenque, el salmón, la anguila, el pez espada. Esta grasa es rica en ácidos grasos saludables (Omega-3). Recientes estudios científicos han demostrado que estos ácidos grasos, son altamente beneficiosos para la prevención de las enfermedades cardiovasculares.

Otra de las funciones de éstos ácidos grasos es mantener la estructura y la actividad de la membrana celular. También ayudan en el crecimiento de los vasos sanguíneos y nervios, y mantienen la piel y otros tejidos jóvenes y flexibles debido a su capacidad lubricante.

El pescado es un alimento que se digiere fácilmente. Es rico en proteínas de gran calidad biológica, conteniendo todos los aminoácidos esenciales como la lisina (muy importante para el crecimiento infantil) y el triptófano (imprescindible para la formación de la sangre y precursor de un aminoácido llamado serotonina, fundamental para mantener un buen equilibrio emocional). Además, posee una serie de vitaminas y minerales que facilitan las funciones que se suceden en el metabolismo del organismo humano.

El pescado azul contiene grandes cantidades de vitamina A y D, y también posee vitamina E (que ejerce un efecto protector antioxidante). El pescado, en general, también es una buena fuente de vitaminas del grupo B, concretamente de B12.

En cuanto a los minerales es muy rico en sodio y en potasio y algo menos en calcio. Por ejemplo, su contenido en yodo es unas 25 veces mayor que el de otras proteínas de origen animal. El pescado frito es una buena fuente de calcio y fósforo; lo mismo sucede con las sardinas enlatadas. Por su contenido en minerales el consumo de pescado es recomendable para niños en crecimiento y para mujeres embarazadas.

El pescado admite múltiples preparaciones culinarias, aporta variedad a la alimentación y enriquece gastronómica y nutritivamente muchos de nuestros platos. Además, una dieta equilibrada y cardiosaludable debe ser variada e incluir semanalmente consumo de pescado (al menos, dos raciones de pescado azul).

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